Psic. Joseph Chakkal Abagi / josephchakkal@hotmail.com
Las miradas también transmiten mensajes. Dicen que "quien no entiende una mirada, no entenderá una larga explicación". Algo de cierto habrá en esta reflexión. Pero el que esquiva el contacto visual, está saboteando también la comunicación, aunque hable en exceso. Los ojos transmiten emociones, al igual que "el silencio también significa algo". Cuando se miente, engaña u oculta, generalmente se evita el contacto visual. Igual cuando hay desinterés. Es difícil conectarte emocionalmente, si no miras a los ojos, salvo que seas invidente. Es más, la persona se siente atendida, escuchada, cuando precisamente la miras en silencio, y tratas de comprenderla al ponerte en su lugar. No escuches para rebatir o replicar automáticamente; escucha para conocer otro punto de vista, sin desestimarlo ni minimizarlo.
No hay comunicación efectiva, sin contacto visual. Quienes conversan e intercambian opiniones sin verse, están desperdiciando la oportunidad de conocer la verdad, pues puede haber incongruencia en palabras y gestos, y más contundente son estos últimos que las expresiones orales. Es decir, verbalmente pueden estar afirmando algo, mientras que corporalmente pueden estar negándolo.
Ejemplo, alguien frunce las cejas, mientras te responde que gustosamente te acompañará. Más elocuente y sincero es tu cuerpo que tu boca. El cuerpo no sabe mentir, tus labios sí. Fíjate y compara si la conducta de esa persona coinciden con sus ofrecimientos y promesas. ¿Qué es más revelador? ¿sus palabras o sus acciones? Pretextos para incumplir y fallar, siempre habrán.
Si generalmente tu pareja no te mira, ¿cómo puede hablarte de "estar enamorado"? Si precisamente, cuando hay amor, generalmente se mira con ternura y afecto al ser querido excepto, por supuesto, durante los pleitos maritales. No hay comunicación adecuada, si estando presentes, no se miran. Entiendo que en la comunicación telefónica o por internet, no se "vean", pero ahí entran detalles importantes para demostrar afecto e interés "los tonos de voz".
Las miradas también transmiten mensajes. Dicen que "quien no entiende una mirada, no entenderá una larga explicación". Algo de cierto habrá en esta reflexión. Pero el que esquiva el contacto visual, está saboteando también la comunicación, aunque hable en exceso. Los ojos transmiten emociones, al igual que "el silencio también significa algo". Cuando se miente, engaña u oculta, generalmente se evita el contacto visual. Igual cuando hay desinterés. Es difícil conectarte emocionalmente, si no miras a los ojos, salvo que seas invidente. Es más, la persona se siente atendida, escuchada, cuando precisamente la miras en silencio, y tratas de comprenderla al ponerte en su lugar. No escuches para rebatir o replicar automáticamente; escucha para conocer otro punto de vista, sin desestimarlo ni minimizarlo.
No hay comunicación efectiva, sin contacto visual. Quienes conversan e intercambian opiniones sin verse, están desperdiciando la oportunidad de conocer la verdad, pues puede haber incongruencia en palabras y gestos, y más contundente son estos últimos que las expresiones orales. Es decir, verbalmente pueden estar afirmando algo, mientras que corporalmente pueden estar negándolo.
Ejemplo, alguien frunce las cejas, mientras te responde que gustosamente te acompañará. Más elocuente y sincero es tu cuerpo que tu boca. El cuerpo no sabe mentir, tus labios sí. Fíjate y compara si la conducta de esa persona coinciden con sus ofrecimientos y promesas. ¿Qué es más revelador? ¿sus palabras o sus acciones? Pretextos para incumplir y fallar, siempre habrán.
Si generalmente tu pareja no te mira, ¿cómo puede hablarte de "estar enamorado"? Si precisamente, cuando hay amor, generalmente se mira con ternura y afecto al ser querido excepto, por supuesto, durante los pleitos maritales. No hay comunicación adecuada, si estando presentes, no se miran. Entiendo que en la comunicación telefónica o por internet, no se "vean", pero ahí entran detalles importantes para demostrar afecto e interés "los tonos de voz".
P-16 12/12/10 REVISTA PARENTESIS
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