Juan Carlos Caramés Paz / juancarloscaramespaz@gmail.com
En horas comienza un nuevo año, de seguro el mejor año de todos los años. Pero también, cada día nuevo, en cada amanecer comienza un nuevo año. De nosotros depende ver la vida de año en año, o verla de día en día, de minuto en minuto, de segundos en segundos. Es una reflexión personal que dejó para los próximos días de la eternidad.
Podemos aprender en ver las cosas más de cerquita, como decimos en criollo. Muchos esperan exigir al año nuevo lo mejor. Pero detente y pregúntale al año viejo, a este que se va: ¿Qué le diste TÚ? ¿Cómo te comportaste con él? ¿En qué lo mejoraste? ¿A qué te dedicaste para entregarle lo mejor? ¿Cómo te esforzarte en pasarle por encima a cada obstáculo que frenaba tu emoción?
¡Pensar así cambia todo, verdad!
Pues, que tal, si lo ponemos en práctica para después que toquen las doce campanadas, y en vez de decir "Feliz 2011, espero que este sea mejor que el 2010", pienses "Feliz 2011, este año me entregaré en todo lo máximo, retaré mi pasión y mejoraré en cada debilidad que tengo".
O decir, "Feliz 2011, y este año que se prepare para verme triunfar en cada reto que me proponga, para que vea cuánto soy capaz de levantarme cuando me caiga y que se asombre en cuánto aguanto en soportar la presión de salir airado en todo lo que me proponga".
Ya está bueno de pedir, vienen vientos de dar, de entregarse, de proponerse, de comprometerse y de exigir lo que realmente quieres.
Deja de depender de otros, para culpar en ellos tu realidad. Deja las excusas en el excusado. Deja de cansarte desde que comienza tu cotidianidad. Deja de quejarte.
Para dejar de quejarte, quiero que aprendas una lección. Cada queja, cada una de ellas, arruga el corazón e entristece su pasión. Como no podemos verlo por dentro, no nos damos cuenta. Pero es así, lo envejecemos y le cambiamos el color, de un rojo intenso, como el más espectacular amanecer, a un gris plomo, como una noche con nubes sin estrellas.
Ya puedes celebrar. Desde hoy puedo ser otro, desde hoy me puedo comprometer a ser alguien por mí mismo, a ser un modelo en lo que hago. Por ello, te recomiendo que nunca olvides las siguientes tres semillas, para comenzar con buen pie:
Semilla Uno
"Imposible atravesar la vida sin que un trabajo salga mal hecho; sin que una amistad cause decepción; sin padecer algún quebranto de salud, sin que un amor nos lastime; sin equivocarnos.
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe. Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla. Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja atrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir. Crece cuando se supera, se valora y sabe dar frutos.
Crece cuando se abre camino dejando huellas, asimilando experiencias y sembrando raíces.
Uno crece cuando se impone metas, sin dar valor a los comentarios negativos ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas. Recoge flores aunque tenga espinas y marca camino aunque se levante polvo. Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones y capaz de perfumarse con pétalos de flores.
Uno crece cuando se planta para no retroceder y dándole a la vida más de lo que recibe. Cuando se defiende como águila, para no dejar de volar. Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella".
Por todo ello, en el 2011, nunca dejes de crecer.
Semilla dos
"Si quieres que se cumplan tus sueños, evita quedarte dormido. Elimina el rencor, que es lo más pesado que puedes cargar en la vida, te robará momentos de dedicación y felicidad. El rencor es un esclavo invisible de la vida, que amarra y no te deja ser.
Si te falta coraje para empezar, ya has terminado. Una cosa que no puedes reciclar es el tiempo perdido. Las ideas no funcionarán a menos que creas en ellas. Nunca es tarde para ser lo que deseas ser.
La vida es demasiado corta para despertar con remordimientos. Si te dan una segunda oportunidad, agárrala con las dos manos".
Semilla tres
"Como pienses, te va ir este año” Cada vez que pienses en tus deseos pon imágenes de ellos en tu mente, trata de vivirlos y de sentirlos como si ya se hubiesen realizado.
Examina los verbos y oraciones que salen de tu boca. Quizás muchas críticas, temores y pensamientos de prejuicios hacia los demás, evocas. Lo más seguro es que sean sólo eso, prejuicios.
Nunca te consideres derrotado. El simple hecho de hacerlo, ya es un síntoma de derrota.
Evita asumir el papel de víctima. Las injusticias son para pasar la página, y recomenzar. Nunca permitas que la voluntad de abandonar se convierta en tu compañera.
Dentro de tu corazón puedes diseñar el mejor modelo de universo, cuyas fuerzas dominen el andar. Nunca te duermas sin sentir, que hoy valió la pena, haciendo lo mejor que pudiste.
Lo mejor de lo mejor, para el mejor 2011 que nunca antes hemos vivido.
P-10 26/12/10 REVISTA PARENTESIS
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