lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Cuanto hay?

¿Qué de cierto podrá ser el hecho de estar concientes del amor pero olvidarnos por completo de que esta allí?

Hay verdades que duelen pero el hecho de
saber que están no equivalen a que en nosotros exista una llamada natural de aceptarlo. Nos bloquemos o bloqueamos a quienes nos incitan a mostrar nuestros sentimientos, sin medir lo que eso le hace a nuestros corazones, a veces buscando ocultar todo en el desván o sencillamente en el cuarto mas oculto que puede tener nuestro corazón HUMANO; llenamos de "amor" lo que hacemos pero no siendo sinceros con nosotros mismos.

¿Amor? ¿Necesidad o falsa búsqueda de ser felices? ¿Felicidad? concepción extraña de ver la vida, ¿Vida? realidad consecuente de hechos factibles, si todo se remite a algo factible ¿porque el amor no lo es en algunos casos?

Llenando esto me remito a buscar en algo tan difícil de sentir:

(Salmos 40,12)
“¡Tú, Señor, no me niegues tu ternura, que tu amor y tu verdad me guarden siempre!”


Pedimos y pedimos pero cuando se nos pide que demos nos cohibimos por el pensar, por la conciencia, y que es para nosotros luego sino lo primero al descubrirnos desnudos ante Dios y la humanidad («He oído tu voz en el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo; por eso me escondí.» Génesis 3,10), es posible no escondernos de dar amor, pero solo debemos confiar en El, en nosotros, como diría una amiga "todo viene cuando le corresponda", y es así, nada se da por voluntad de otras personas, hay que seguir el camino que Dios nos ofrece, confiar en El, en nosotros y ser lo que, en nuestro camino, hemos optado a seguir. 
de Osmar Gabriel Gerardo Azuaje, el El Lunes, 01 de marzo de 2010 a las 21:00 

No hay comentarios:

Publicar un comentario