Hay verdades que duelen pero el hecho de saber que están no equivalen a que en nosotros exista una llamada natural de aceptarlo. Nos bloquemos o bloqueamos a quienes nos incitan a mostrar nuestros sentimientos, sin medir lo que eso le hace a nuestros corazones, a veces buscando ocultar todo en el desván o sencillamente en el cuarto mas oculto que puede tener nuestro corazón HUMANO; llenamos de "amor" lo que hacemos pero no siendo sinceros con nosotros mismos.
¿Amor? ¿Necesidad o falsa búsqueda de ser felices? ¿Felicidad? concepción extraña de ver la vida, ¿Vida? realidad consecuente de hechos factibles, si todo se remite a algo factible ¿porque el amor no lo es en algunos casos?
Llenando esto me remito a buscar en algo tan difícil de sentir:
(Salmos 40,12)
“¡Tú, Señor, no me niegues tu ternura, que tu amor y tu verdad me guarden siempre!”
Pedimos y pedimos pero cuando se nos pide que demos nos cohibimos por el pensar, por la conciencia, y que es para nosotros luego sino lo primero al descubrirnos desnudos ante Dios y la humanidad («He oído tu voz en el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo; por eso me escondí.» Génesis 3,10), es posible no escondernos de dar amor, pero solo debemos confiar en El, en nosotros, como diría una amiga "todo viene cuando le corresponda", y es así, nada se da por voluntad de otras personas, hay que seguir el camino que Dios nos ofrece, confiar en El, en nosotros y ser lo que, en nuestro camino, hemos optado a seguir.
de Osmar Gabriel Gerardo Azuaje, el El Lunes, 01 de marzo de 2010 a las 21:00
No hay comentarios:
Publicar un comentario