lunes, 27 de diciembre de 2010

Clásicos Gerenciales 2011, año para demostrar lo que soy capaz de dar

Juan Carlos Caramés Paz / juancarloscaramespaz@gmail.com

En horas comienza un nuevo año, de seguro el mejor año de todos los años. Pero también, cada día nuevo, en cada amanecer comienza un nuevo año. De nosotros depende ver la vida de año en año, o verla de día en día, de minuto en minuto, de segundos en segundos. Es una reflexión personal que dejó para los próximos días de la eternidad.

Podemos aprender en ver las cosas más de cerquita, como decimos en criollo. Muchos esperan exigir al año nuevo lo mejor. Pero detente y pregúntale al año viejo, a este que se va: ¿Qué le diste TÚ? ¿Cómo te comportaste con él? ¿En qué lo mejoraste? ¿A qué te dedicaste para entregarle lo mejor? ¿Cómo te esforzarte en pasarle por encima a cada obstáculo que frenaba tu emoción?

¡Pensar así cambia todo, verdad!

Pues, que tal, si lo ponemos en práctica para después que toquen las doce campanadas, y en vez de decir "Feliz 2011, espero que este sea mejor que el 2010", pienses "Feliz 2011, este año me entregaré en todo lo máximo, retaré mi pasión y mejoraré en cada debilidad que tengo".

O decir, "Feliz 2011, y este año que se prepare para verme triunfar en cada reto que me proponga, para que vea cuánto soy capaz de levantarme cuando me caiga y que se asombre en cuánto aguanto en soportar la presión de salir airado en todo lo que me proponga".

Ya está bueno de pedir, vienen vientos de dar, de entregarse, de proponerse, de comprometerse y de exigir lo que realmente quieres.

Deja de depender de otros, para culpar en ellos tu realidad. Deja las excusas en el excusado. Deja de cansarte desde que comienza tu cotidianidad. Deja de quejarte.

Para dejar de quejarte, quiero que aprendas una lección. Cada queja, cada una de ellas, arruga el corazón e entristece su pasión. Como no podemos verlo por dentro, no nos damos cuenta. Pero es así, lo envejecemos y le cambiamos el color, de un rojo intenso, como el más espectacular amanecer, a un gris plomo, como una noche con nubes sin estrellas.

Ya puedes celebrar. Desde hoy puedo ser otro, desde hoy me puedo comprometer a ser alguien por mí mismo, a ser un modelo en lo que hago. Por ello, te recomiendo que nunca olvides las siguientes tres semillas, para comenzar con buen pie:

Semilla Uno  

"Imposible atravesar la vida sin que un trabajo salga mal hecho; sin que una amistad cause decepción; sin padecer algún quebranto de salud, sin que un amor nos lastime; sin equivocarnos.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe. Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla. Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando lo que deja atrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir. Crece cuando se supera, se valora y sabe dar frutos.

Crece cuando se abre camino dejando huellas, asimilando experiencias y sembrando raíces.

Uno crece cuando se impone metas, sin dar valor a los comentarios negativos ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.

Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas. Recoge flores aunque tenga espinas y marca camino aunque se levante polvo. Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones y capaz de perfumarse con pétalos de flores.

Uno crece cuando se planta para no retroceder y dándole a la vida más de lo que recibe. Cuando se defiende como águila, para no dejar de volar. Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella".

Por todo ello, en el 2011, nunca dejes de crecer.

Semilla dos  

"Si quieres que se cumplan tus sueños, evita quedarte dormido. Elimina el rencor, que es lo más pesado que puedes cargar en la vida, te robará momentos de dedicación y felicidad. El rencor es un esclavo invisible de la vida, que amarra y no te deja ser.

Si te falta coraje para empezar, ya has terminado. Una cosa que no puedes reciclar es el tiempo perdido. Las ideas no funcionarán a menos que creas en ellas. Nunca es tarde para ser lo que deseas ser.

La vida es demasiado corta para despertar con remordimientos. Si te dan una segunda oportunidad, agárrala con las dos manos".

Semilla tres  

"Como pienses, te va ir este año” Cada vez que pienses en tus deseos pon imágenes de ellos en tu mente, trata de vivirlos y de sentirlos como si ya se hubiesen realizado.

Examina los verbos y oraciones que salen de tu boca. Quizás muchas críticas, temores y pensamientos de prejuicios hacia los demás, evocas. Lo más seguro es que sean sólo eso, prejuicios.

Nunca te consideres derrotado. El simple hecho de hacerlo, ya es un síntoma de derrota.

Evita asumir el papel de víctima. Las injusticias son para pasar la página, y recomenzar. Nunca permitas que la voluntad de abandonar se convierta en tu compañera.

Dentro de tu corazón puedes diseñar el mejor modelo de universo, cuyas fuerzas dominen el andar. Nunca te duermas sin sentir, que hoy valió la pena, haciendo lo mejor que pudiste.

Lo mejor de lo mejor, para el mejor 2011 que nunca antes hemos vivido.
P-10 26/12/10 REVISTA PARENTESIS

lunes, 13 de diciembre de 2010

Psicología: Ni me miras ¿cómo puedes quererme?

Psic. Joseph Chakkal Abagi / josephchakkal@hotmail.com

Las miradas también transmiten mensajes. Dicen que "quien no entiende una mirada, no entenderá una larga explicación". Algo de cierto habrá en esta reflexión. Pero el que esquiva el contacto visual, está saboteando también la comunicación, aunque hable en exceso. Los ojos transmiten emociones, al igual que "el silencio también significa algo". Cuando se miente, engaña u oculta, generalmente se evita el contacto visual. Igual cuando hay desinterés. Es difícil conectarte emocionalmente, si no miras a los ojos, salvo que seas invidente. Es más, la persona se siente atendida, escuchada, cuando precisamente la miras en silencio, y tratas de comprenderla al ponerte en su lugar. No escuches para rebatir o replicar automáticamente; escucha para conocer otro punto de vista, sin desestimarlo ni minimizarlo.

No hay comunicación efectiva, sin contacto visual. Quienes conversan e intercambian opiniones sin verse, están desperdiciando la oportunidad de conocer la verdad, pues puede haber incongruencia en palabras y gestos, y más contundente son estos últimos que las expresiones orales. Es decir, verbalmente pueden estar afirmando algo, mientras que corporalmente pueden estar negándolo.

Ejemplo, alguien frunce las cejas, mientras te responde que gustosamente te acompañará. Más elocuente y sincero es tu cuerpo que tu boca. El cuerpo no sabe mentir, tus labios sí. Fíjate y compara si la conducta de esa persona coinciden con sus ofrecimientos y promesas. ¿Qué es más revelador? ¿sus palabras o sus acciones? Pretextos para incumplir y fallar, siempre habrán.

Si generalmente tu pareja no te mira, ¿cómo puede hablarte de "estar enamorado"? Si precisamente, cuando hay amor, generalmente se mira con ternura y afecto al ser querido excepto, por supuesto, durante los pleitos maritales. No hay comunicación adecuada, si estando presentes, no se miran. Entiendo que en la comunicación telefónica o por internet, no se "vean", pero ahí entran detalles importantes para demostrar afecto e interés "los tonos de voz".
P-16 12/12/10 REVISTA PARENTESIS

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Y Tú?

Quien esta no hace más que recordar la felicidad que no se quiere olvidar y el que se fue, simplemente debe ser que nunca supo apreciar lo que tú tienes para dar...O2GA

A veces las realidades de los diferentes contextos-familias-grupos van marcando un conflicto con lo que somos-queremos-ser-estamos en nuestro día a día, simplemente tenemos que chequear si esto es totalmente cierto.

Los roles que cumplimos en la sociedad nos llevan a olvidar el valor de nuestro ser y el de los demás, y llevando este conflicto-duda dentro de nuestras mentes lo que hacemos es ir perdiendo las capacidades de decir “Ey, yo quiero…” pero ¿las perdemos por qué queremos? ¿Por qué nos inducen a perderlas? Pues, si-no; ¿qué buscamos para nuestro día? Pues… “conformidad? Palabras de aliento? Dinero? Acciones positivas-negativas? Que nos digan como hacer las cosas? Hacer cosas sin preguntar?..." y allí caemos en un vaivén de dialectos-roles-posiciones que nos llevan ¿a?, si, a un conflicto.

¿Cómo ser parte de estos dialectos-roles-posiciones pero sin ser perjudicados ni perjudicar a otros? Pues… con Fe, Confianza, Paciencia, Sabiduría… cosas que sólo nosotros debemos de alcanzar, y que también debemos de ir abonando en nuestro corazón y mente, ¿fácil? No soy quien para decir si-o-no pero todos tenemos las mismas capacidades de realidad y fantasía, creamos-destruimos lo que queremos, pero también, creemos en lo que hacemos; busca las formas, las maneras, de ver como puedes cambiar de a poco esto que te intriga y que se entremezcla en tu ser…

“Pues bien, yo les digo: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen a la puerta y les abrirán.  Porque todo el que pide recibe, el que busca halla y al que llame a la puerta, se le abrirá.” Lucas 11, 9-10

jueves, 2 de diciembre de 2010

18/08/2006





“La balanza se inclina hacia el lado derecho y una voz grita: eso es!...” es un fragmento del libro que Lucas lee todos los días desde que tiene tan sólo ocho años. Es la historia de un héroe que entre hazañas y conquistas le a dado a Lucas las imaginación para crear nuevos mundos, ya el tiene veinte años y aun sigue haciendo la misma lectura desde que su padre se lo obsequio para el día de navidad.
Ya el libro gastado, algo roto y manchado le da calor a su joven lector que en busca de aventuras lee y lee con afán para así recobrar lo que ha perdido en el campo de trabajo.

Sol candente y noches solas con brisas que hacen reflexionar el porque del mundo, porque es tan traicionero y aleja a las personas de sus seres más queridos, el esta allí desde hace ya diez años, como único consuelo el libro de su pasada navidad; la guerra en su país a sido devastadora y los pocos hombre que quedan tienen dos opciones ser soldados ó quemarse bajo ese sol por no ser partidarios de la guerra.
“es más estar al servicio que ser prisioneros” es lo que dice su compañero de litera Samuel al quien por años lo ha escuchado llorar por su familia a la cual el asegura que debe de estar muerta, Lucas al escuchar esto reclama y le explica:

- el servir a alguien no es por condena sino por compromiso…

- ¿porque dices eso Lucas? Pregunta Samuel como si no lo supiese

- me parece que todos estos años no te han servido de nada y que las historias de mi libro no te han llegado a ninguna parte…

Se quedan en silenció como para calmar los ánimos y así no pelear por una cosa que ya esta más que discutida; Lucas para romper de nuevo el hielo pregunta:

- ¿Porque dijiste eso?

- He estado pensando en unirme a la guerra y así dejar de sufrir aquí…

- Que más sufrimiento puedes perder si al igual que la guerra estamos al filo de un abismo

- He escuchado que allí tienen más privilegios, comen bien, tienen lujos y hasta pueden tener familia. Eso algo que Samuel soñaba desde hace poco y no quería que fuese tan lejos.

El silencio volvió y por más que Lucas tratase de darle pretextos para que no lo hiciera su cabeza estaba en otras aventuras más interesantes que las manías de su amigo que de seguro terminarían en unos días. La madrugada empezó y como de costumbre Lucas salta hacia Samuel para despertarlo y así iniciar el trabajo con buen ánimo, pero allí no estaba. Lucas empezó a preocuparse por su amigo que no lo creería capaz de hacer lo que en la noche discutían.
Pero había pasado, Samuel no espero a que Lucas se despertara para ir a enlistarse, sólo le bastó un suspiro y un hasta luego en silencio mientras el pasillo se hacia cada vez más corto; ya estaba lejos para regresar y muy cerca de su meta para arrepentirse de sus actos.
Lucas conmocionado ardió en rabia mientras pensaba que quien era él para no dejar que Samuel cumpliera su sueño; y sólo oró para que le fuese bien en su nueva meta.
El destino fue extraño y por razones políticas la guerra cesó el gobierno había sido derrocado y todos eran libres de tener sus propias vidas y de vivirlas con lo que tomasen. Era extraño estar en libertad sólo después de catorce años, es como sentirse sólo pensó Lucas, con su morral en las manos y con la vista en las montañas del lejanos panorama. Ya tenía perdida la esperanza de encontrar a su familia y de volver a ver a su amigo, estaba sólo y tendría que emprender una aventura como las de su héroe del libro, combatir villanos de la calle y pelear por el pan de cada día como lo había aprendido en su largo tiempo encerrado.
Eran pocas las oportunidades que podía obtener pero estaba dispuesto a hacer lo imposible por seguir viviendo.
El misterio de los acontecimientos acaecía en él; en lo que él menos pensaba conocería lo que alguien ya hace mucho le había dicho, porque era verdad “es más estar al servicio que ser prisioneros”.

Samuel había logrado un cargo importante y necesitaba encontrar a esa persona que lo aconsejó desde muy joven con sus aventuras y sus ideas de libertad.
Lucas no fue difícil de encontrar porque en los años en que había sido aislado comentaba mucho lo que haría al salir de allí, Buscaría a su familia y ya en eso Samuel se había adelantado y sólo bastó esperar a que Lucas los hallara; y así fue, Lucas consiguió lo mismo que Samuel ya casi un año atrás había encontrado, una hilera de cruces con los nombre de hombre, mujeres y ansíanos que no quisieron ser aislados de sus seres más queridos pero que allí estaban por ser libres.

Lucas al ver la tumba del cuerpo al que le habían impuesto el nombre de su padre excavó como quien busca algo que sabe que encontrara, con un afán que sólo se tiene por algo que se ama o que se extraña, y ahí estaba un cadáver ya en huesos que sólo conservaba sus cabellos y uñas, y un pequeño fragmento de algo que parecía un medallón con unas inscripciones que decían: “la mortalité n'est pas plus que l'immortalité de de vivre” (“la mortalidad no es más que la inmortalidad del vivir”).
Esto desgarró los ánimos de Lucas por ver que su padre se lo había repetido muchas veces y el no lo entendía. Pero era el ser libre lo que te hace vivir, no el dejarse llevar por la corriente para así seguir viviendo. Samuel lo encuentra y en ese momento ambos se ven con ojos de tristeza pero con una alegría que se había conservado desde la partida de Samuel.

- Sabía que te encontraría aquí…
Repuso Samuel después de haber abrazado a su gran amigo.

- ¿Que te sucedió? ¿porque te fuiste sin decirlo?, pregunto Lucas

- ¿Habría que decir algo más después de nuestra conversación?

El silencio fue eterno pero cortado por el reflejo del medallón.

- ¿Por qué excavaste? ¿Es que creías que no seria tu padre?

La duda estaba sembrada, Lucas lo hizo por un motivo que hasta el mismo desconocía pudo haber confiado pero aun así lo hizo.
- La verdad es que no se porque lo hice fue un impulso de conseguir algo que enterrado estaba…
La esperanza de Samuel de encontrar a su amigo, al que le debía lo que era ahora, ya estaba conseguida, Lucas no era ni siquiera el reflejo de lo que Samuel había conocido en el tiempo que estuvo sin libertad.

- Lucas levántate y ven conmigo debo pedirte un favor, ven y acompáñame.

La verdad es que consternado Samuel le pidió a Lucas que lo acompañase aunque ningún favor de él necesitara pero el sólo hecho de ver a su amigo en esas condiciones era más que versé a si mismo en lo peor que el pudiera ser.

Al llegar a su casa Samuel le presenta a su familia y con una sonrisa Lucas le dice:

- que amable eres tú, y que desesperado soy yo al no ver más allá de donde mi vista llega ya eh hecho una muralla delante de mí que no me permite ver lo que desde un principio fui, alguien con corazón y sentido de la aventura.

Esa era la voz de alguien que ya perdía la fe en si mismo y el valor para no dejarse morir tras el desastre.

Samuel le dice - ¿Por que dices eso? Eso no le hubiese gustado a tu padre Lucas.

Y una lágrima corrió por su mejilla,

- Es triste pero es cierto mi padre nunca le hubiese gustado verme así.

Samuel lleno de gusto lo acobijo en su hogar, y lo lleno de esa familia que Lucas tuvo pero que ya había olvidado (...)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LO QUE PASA BAJO EL SOL

Escrito por Jesús    
Lunes, 24 de Mayo de 2010 21:18 

1.- El Eclesiastés (en hebreo cohélet, hombre de la asamblea) se presenta como autor del libro del mismo nombre y como hijo de David (Ecl 1,1). Se le ha atribuido por ello a Salomón. Sin embargo, el seudónimo no le cae bien al famoso rey; además, ¿por qué habría de usarlo? El autor es un sabio, que enseñó doctrina al pueblo (12,9). Pudo vivir hacia el siglo III a.C., en plena cultura griega. Aplicó su corazón a conocer la sabiduría (1,17), observó lo que pasa bajo el sol y llega a esta conclusión: Vanidad de vanidades (1,2), nada hay nuevo bajo el sol (1,9), todo es vanidad y atrapar vientos (1,14). Es creyente, pero no ingenuo. Su mirada es crítica: ¿realismo?, ¿pesimismo?, ¿relatividad de relatividades?, ¿palabra de Dios?

2.- El autor tiene un largo recorrido vital: ha buscado la felicidad en el placer (2,1), ha vivido como un rey (palacios, riquezas, servidumbre, tributos), como ninguno de sus predecesores en Jerusalén (2,3-11). Sin embargo, dice, todo es vanidad, la sabiduría, los afanes, las fatigas: Como la suerte del necio será la mía, ¿para qué vale mi sabiduría? ...el sabio muere igual que el necio...Detesté todos mis fatigosos afanes bajo el sol, que yo dejo a mi sucesor. ¿Quién sabe si será sabio o necio? (2,15-19).

3.- La muerte iguala a todos, sabios y necios, ricos y pobres. Es el destino común (9,2-3). El Eclesiastés inspira las coplas de Jorge Manrique (1440-1478), escritas a la muerte de su padre: "Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar / que es el morir. /...Allegados, son iguales / los que viven por sus manos / y los ricos", "ved de cuán poco valor / son las cosas tras que andamos / y corremos", "así que no hay cosa fuerte, / que a papas y emperadores / y prelados / así los trata la muerte / como a los pobres pastores / de ganados".

4.- La iniquidad y la impiedad están donde no deben: En la sede del derecho, allí está la iniquidad; y en el sitial del justo, allí el impío (3,16), otra calamidad he visto bajo el sol, como error que emana de la autoridad. La necedad elevada a grandes dignidades (10,5-6). Santa Teresa (1515-1582), que vivió de cerca la excomunión de San Juan de la Cruz, está curada de espanto. Para no olvidarlo, lleva esta letrilla como registro en su breviario: "Nada te turbe, / nada te espante, / todo se pasa, / Dios no se muda, / la paciencia todo lo alcanza, / quien a Dios tiene / nada le falta, / sólo Dios basta".

5.- La violencia y la injusticia campean por doquier, mejor sería no verlo: Vi el llanto de los oprimidos, sin tener quien los consuele; la violencia de sus verdugos, sin tener quien los vengue. Felicité a los muertos que ya perecieron, más que a los vivos que aún viven. Más feliz aún que entrambos es aquel que aún no ha existido (4,1-3). Además, todo se justifica: Si en la región ves la opresión del pobre y la violación del derecho y de la justicia, no te asombres por eso. Se te dirá que una dignidad vigila sobre otra dignidad, y otras más dignas sobre ambas. Se invocará el interés común y el servicio del rey (5,7-8).

6.- Con el sucesor pasará lo mismo, no hay que hacerse falsas ilusiones. No dejará buen recuerdo: Más vale mozo pobre y sabio, que rey viejo y necio, que no sabe ya consultar... Veo a todos los vivientes que caminan bajo el sol, ponerse junto al mozo, el sucesor, el que ocupará su puesto. Era sin fin la multitud a cuyo frente estaba; tampoco la posteridad se contentará de él (4, 13-16).

7.- Otra vanidad, la ambición y la riqueza: Un hombre solo, sin sucesor, sin hijos ni hermano; sin límite a su fatiga, sin que sus ojos se harten de riqueza (4,8).¿Para quién se fatiga? Jesús aconseja no acumular riquezas: ¿Para quién serán? (Lc 12,20). El dinero nadie se lo puede llevar: Quien ama el dinero, no se harta de él; y para quien ama riquezas, no bastan ganancias. También esto es vanidad. A muchos bienes, muchos que los devoren...Como salió desnudo del vientre de su madre, desnudo volverá, como ha venido; y nada podrá sacar de sus fatigas que pueda llevar en la mano (Ecl 5,9-14).

8.- Un absurdo se da en la tierra: Hay justos a quienes les va mal y malos a quienes les va bien (8,14; ver Sal 73). Un mal momento llega a todos, pero el hombre ignora cuándo: Como peces cogidos en la red... se enredan los hombres cuando un mal momento les cae encima de repente (Ecl 9,12).

9.- Se desprecia la sabiduría del pobre que pudo librar la ciudad sitiada: Se encontraba allí un hombre pobre y sabio. El pudo haber librado a la ciudad gracias a su sabiduría, pero nadie paró mientes en aquel pobre. Y yo me digo: Más vale maña que fuerza, pero la sabiduría del pobre se desprecia y sus palabras no se escuchan (9,15-16).

10. Entonces, ¿nada tiene sentido?, ¿todo es absurdo? No, cada cosa tiene su tiempo: Su tiempo el nacer, su tiempo el morir; su tiempo el plantar, su tiempo el arrancar...su tiempo el llorar, su tiempo el reír...su tiempo el abrazarse, su tiempo el separarse...su tiempo el callar, su tiempo el hablar...su tiempo la guerra, su tiempo la paz...He considerado la tarea que Dios ha puesto a los humanos para que en ella se ocupen. El ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo (3,1-10).

11.- Hay que aprovechar el momento: Anda, come tu pan y bebe de buen grado tu vino, que Dios está contento con tus obras... Vive la vida con la mujer que amas, todo el espacio de tu vana existencia que se te ha dado bajo el sol, ya que tal es tu parte en la vida...Todo lo que esté a tu alcance, hazlo con empeño, pues no se trabaja ni se planta, no hay conocer ni saber en el abismo a donde te encaminas (9,7-10). ¿Estamos ante el carpe diem (atrapa el día) de Horacio? (Odas, 11,8; siglo I a.C.), ¿comamos y bebamos que mañana moriremos? (1 Co 15,32). La visión del Eclesiastés es creyente: Quien come y quien bebe, lo tiene de Dios... él da sabiduría, ciencia y alegría (Ecl 2,25-26).

12.- Es importante la ayuda mutua: Más valen dos que uno solo, pues obtienen mayor ganancia de su esfuerzo. Pues si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero, ¡ay del solo que cae!, que no tiene quien le levante...La cuerda de tres hilos no es fácil de romper (4,9-12). Es preciso sembrar para poder recoger: Echa tu pan al agua, que al cabo de mucho tiempo lo encontrarás. Reparte con siete, y también con ocho, que no sabes qué mal puede venir sobre la tierra (11,1-2).

13.- Diversos consejos: Más vale el renombre que óleo perfumado (7,1), más vale el término de una cosa que su comienzo (7,8), no digas ¿cómo es que el tiempo pasado fue mejor que el presente? Pues no es de sabios preguntar sobre ello (7,10), la sabiduría da más fuerza al sabio que diez poderosos que haya en la ciudad (7,19), Dios hizo sencillo al hombre, pero él se complicó con muchas razones (7,29), quien se atiene al mandamiento, no sabe de conspiraciones (8,5), una mosca muerta pudre una copa de perfume, monta más un poco de necedad que sabiduría y honor (10,1), componer muchos libros es nunca acabar, y estudiar demasiado daña la salud (12, 12). Observación importante: tal y como aparece, la visión que se da de la mujer es negativa e injusta (7,26-28).

14.- No conocemos la obra de Dios, su acción: Como no sabes cómo viene el espíritu a los huesos en el vientre de la mujer encinta, así tampoco sabes la obra de Dios que todo lo hace (11,5). Se dice en el salmo 73: Estúpido de mi, no comprendía, una bestia era ante ti. Se echa de menos la experiencia del Evangelio, que descubre la acción de Dios en la historia: A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios (Mc 4,11).

15.- En cualquier caso, importa el temor de Dios: He visto que los justos y los sabios y sus obras están en manos de Dios (Ecl 9,1), Dios juzgará al justo y al impío (3,17), guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios. Acercarse obediente vale más que el sacrificio de los necios (4,17), no te precipites a hablar, ni tu corazón se apresure a pronunciar una palabra ante Dios (5,1), alégrate, mozo, en tu juventud...vete por donde te lleve el corazón...pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a juicio (11,9), acuérdate de tu creador en tus días mozos, mientras no vengan los días malos en que dirás: No me gustan, ... mientras no ... se quiebre el cántaro contra la fuente, se caiga la polea dentro del pozo, vuelva el polvo a la tierra...y el espíritu vuelva a Dios (12,1-7).

16.- El poeta Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) replica al Eclesiastés en sus rimas escritas ante la muerte y el entierro de una niña: "¿Vuelve el polvo al polvo? / ¿vuela el alma al cielo? / ¿Todo es vil materia, / podredumbre y cieno? / ¡No sé; pero hay algo / que explicar no puedo / que al par nos infunde / repugnancia y duelo / al dejar tan tristes, / tan solos los muertos!". Ante la muerte, "el máximo enigma de la vida humana" (GS 18), se necesita (especialmente) descubrir la buena nueva del Evangelio y recibir una de sus señales: los muertos resucitan (Mt 11,5).